¿Qué es una vivienda de protección oficial?

¿Puedo pedir una vivienda de protección oficial?
Una vivienda de protección oficial es la que una comunidad autónoma pone al alcance de los ciudadanos, siempre y cuando se cumplan unas características mínimas. Así, debe tener unas dimensiones máximas y un precio máximo.

Las VPO pueden ser de venta o de renta, es decir, en venta o en alquiler. Son las comunidades autónomas quienes dan ayudas a los promotores, siempre a cambio de que limiten el precio máximo de venta o alquiler.

Por eso, el precio de una vivienda de protección oficial siempre será menor que el de una vivienda libre.

Las exigencias para una VPO

Aquellos ciudadanos que obtengan una VPO tendrán que comprometerse también a algunas cosas. Así, tendrá que ser su vivienda habitual y permanente. Además, los ingresos de la unidad familiar han de ser menores a una cantidad determinada. El uso estará regulado durante todo el tiempo que dure el régimen de protección.

Cada comunidad autónoma establecerá cuáles deben ser los ingresos máximos de los compradores o inquilinos. También establecerá qué protección tendrá la vivienda, siempre de acuerdo a la legislación vigente en el momento en el que la vivienda obtenga la calificación provisional.

Existe oferta de vivienda de protección oficial tanto en venta como en alquiler. No obstante, hasta 2018 casi todo el sector estaba enfocado a la venta.

Ventajas e inconvenientes

Como ya comentábamos, las viviendas de protección son más baratas que las libres. Además, adquirir una casa así también abre la posibilidad de obtener ayudas financieras del estado o las comunidades autónomas en el futuro.

No obstante, no todo son ventajas. Así, es obligatorio residir permanentemente en ella mientras mantenga la categoría de «protegida». Por tanto, no se podrá vender hasta entonces.

Tanto es así, que si queremos venderla antes de los 10 años desde su compra, que suele ser el plazo medio, habrá que pedir permiso a la comunidad autónoma. Además, habrá que devolver las ayudas que se hayan recibido.

Durante el tiempo en que las viviendas estén protegidas, no se pueden vender a un precio libre, pero algunas Comunidades Autónomas, como Madrid o Andalucía, regulan la venta a un precio máximo legal de venta, facilitando su transmisión.

Además, mientras siga siendo protegida tendrá limitado el precio de venta. De este modo, no podrá superar el precio de una vivienda protegida del mismo régimen de protección y en la misma ubicación. Igualmente, la administración tendrá derecho preferente para comprarla sobre cualquier otro interesado.

¿Qué requisitos tengo que cumplir para tener derecho a una vivienda protegida?

Las comunidades autónomas pueden fijar requisitos adicionales para optar a una vivienda protegida. No obstante, los requisitos recogidos en el plan estatal 2013-2016 para poder optar a una vivienda protegida son:

– Que no nos hayan concedido una vivienda protegida en España en el pasado. La única excepción sería que pudiéramos demostrar que la que disfrutamos es inadecuada para nuestras circunstancias personales o familiares.

– No tener una vivienda libre en propiedad.

– El piso deberá contar con un precio máximo de venta o un alquiler máximo de referencia.

– En cualquier caso, necesitamos estar inscritos en un registro público de demandantes, creado y gestionado por las comunidades autónomas.

– Disponer de unos ingresos familiares mínimos.

– No haber obtenido ayudas financieras de planes estatales o autonómicos de vivienda en los diez últimos años.

¿Cómo puedo conseguir una vivienda protegida?

Lo primero sería apuntarse en la lista de solicitantes de vivienda de la comunidad autónoma en la que estemos empadronados. Otra opción sería apuntarse a la convocatoria de un organismo público concreto y esperar salir en el sorteo a través del que se adjudican.

Pero también existe otra opción. Sería contactar con una empresa promotora o gestora de cooperativas que lleve a cabo este tipo de vivienda. Esta forma de optar a una vivienda protegida tiene la ventaja de que permite conocer el proyecto y elegir cual es la que interesa, como si de una vivienda libre se tratara.

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