La mayoría de las estadísticas citan que, el grupo de edades que concentran más divorcios es de 40 y 50 años. ¿Por qué se divorcian?

¿Cuáles son las principales razones por las que se divorcian las parejas españolas?

Según los datos del informe IV observatorio del derecho de familia, el desgaste y falta de comunicación provocada por la crianza de los hijos y el estrés del trabajo ocupan un 32% de los motivos de divorcio de manera habitual.

Las infidelidades ocupan un 21% frente a las dificultades económicas del 17%, sin olvidar el desenamoramiento que ocupa el 24% de manera habitual en las separaciones familiares.

 

La mayoría de los divorcios se generan en plena crianza de los hijos

La mayoría de las estadísticas citan que, el grupo de edades que concentran más divorcios es de 40 y 50 años. Lo cual indica que las parejas que están en plena crianza sufren una etapa crítica.

 

El desenamoramiento y las infidelidades suelen ser uno de los factores más importantes

Entrevistamos a algunos abogados de familia en la plataforma Legify y coinciden con la mayoría de los despachos de abogados de familia indicando que, el desenamoramiento y las infidelidades que normalmente van de la mano, constituyen otro factor muy importante a tener en cuenta a la hora de conocer los motivos de los divorcios de las parejas españolas.

En comparación con otros países como Portugal, Francia, Alemania o Italia, encabezamos el segundo puesto, ya que Portugal tiene cerca de un 9% más de divorcios que España, siendo Italia el quinto puesto con una tasa muy baja de divorcios.

 

Las separaciones y divorcios de las parejas españolas

Según el CGPJ, se ha producido una cifra de 93.505 divorcios en el año 2021, lo que supone un incremento del 2,7% con respecto a los números del pasado año 2020.

Andalucía, Cataluña y Madrid lideran el número de separaciones entre el año 2015 y el  2021 siguiéndoles muy de cerca la Comunidad Valenciana.

 

El desgaste matrimonial, el alejamiento, y la poca comunicación que acompaña el estrés por la crianza de los hijos y el trabajo constituyen otra de las razones principales

Pero si nos centramos en los problemas comunes a los que se enfrentan las parejas españolas para tomar la decisión de separarse o divorciarse, es cierto que una de las razones principales es siempre el desenamoramiento, en el que, como hemos dicho antes, se incluyen las  infidelidades así como los cambios de pareja.

Podemos añadir que, en la crianza de los hijos, entra otro factor que dificulta la convivencia por la discrepancia en la educación de los niños, y pone en evidencia estilos de vida y valores que son totalmente opuestos.

 

Las dificultades económicas también han influido en los dos últimos años

Otra variante que ha ganado protagonismo en los últimos tiempos, debido a los problemas desarrollados durante los dos largos años de pandemia, son las dificultades económicas a las que se enfrentan actualmente las familias españolas.

Algunas de las discusiones que se producen de manera habitual en las relaciones de las parejas españolas vienen motivadas por la excesiva presencia de las familias, padres de las parejas, que acompañan constantemente en la educación de los hijos y convivencia de las parejas, ahogando dicha relación y su capacidad de decidir de manera libre.

 

Parejas prematuras

La mayor dificultad que se enfrentan las parejas prematuras, es decir, parejas que tienen un tiempo de relación menor a 1 año, es que empiezan a convivir muy rápido.

Esto lo que produce un desaprovechamiento de etapas previas que ayudarían a consolidar la relación antes de verse envueltos en situaciones diarias de confianza donde es fácil caer en una dinámica de irritabilidad y mal carácter.

 

Cambios de orientación sexual de uno de los cónyuges, adicciones o violencia doméstica

Por tanto, también devienen motivos de divorcio la elección de pareja con un carácter incompatible con el nuestro, siempre y cuando nos demos cuenta de ello una vez hayamos contraído matrimonio. El cambio en la orientación sexual de uno de los cónyuges es otros de los motivos que, en la generalidad de los casos, se ven abocados al fracaso.

Y por último las adicciones, o la violencia de género o doméstica, generan una clara dificultad de gestionar las emociones cuando uno de los integrantes padece una enfermedad física o mental.

 

Consejos a tener en cuenta si, tras haberlo pensado detenidamente, queréis poner punto y final a vuestro matrimonio con los menores daños colaterales posibles

 

Intentar mantener a los hijos al margen

Quienes no pueden, ni deben, tener implicación en la separación o divorcio; por ello no pueden delegarse en ellos las decisiones.

 

Intentar llegar a un divorcio de mutuo acuerdo

Por la sencilla razón de que es un proceso más económico, el trámite es más sencillo y supondrá siempre menos tiempo, y un inferior sufrimiento emocional.

 

El Convenio regulador es acuerdo entre las dos partes en relación con los hijos comunes y los bienes

Que perdura en el tiempo, y deviene de obligado cumplimiento después del divorcio o separación.

 

Cualquier bien o inmueble deberá repartirse

Mantener bienes en común es un foco de conflicto a futuro.

 

Encontrar un buen abogado de familia experto en la materia si quiere poner fin a su convivencia conyugal

Una buena elección en este sentido le ahorrará muchos problemas futuros y emocionales. Contratar un abogado especialista en familia a la larga le saldrá más económico teniendo en cuenta las controversias que pueden surgir en un divorcio.

 

Fuente: economistjurist.es

Foto: Andrey Popov – stock.adobe.com

 

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