La UPTA fija en casi 300.000 la cifra de autónomos de la construcción y la industria que deberán renunciar al sistema de módulos

Tributación por módulos, las novedades en 2016

En el año 2016 se han introducido importantes novedades en lo referido al sistema de tributación por módulos, tras la publicación en el BOE de la Orden HAP/2430/2015 por la que se desarrollan el método de estimación objetiva del IRPF y el régimen especial simplificado del IVA.

En consecuencia, los autónomos que estuvieran acogidos a módulos hasta ahora en sectores como la industria textil, alimentaria o mecánica, así como los de la construcción e instaladores tendrán que pasar a estimación directa a partir de ahora y cambiar su sistema de liquidación del IVA a la fórmula general. En concreto, se trata de aquellos encuadrados en los epígrafes 3,4 y 5 del impuesto de actividades económicas (IAE).

Exclusiones del sistema de módulos

Así las cosas,  quedan excluidos del sistema de módulos epígrafes correspondientes a actividades que hasta ahora sí lo estaban. Es el caso de pintores, albañiles, carpinteros, o fontaneros, entre otros.

Ante esta novedad, desde el 1 de enero de 2016 los autónomos que realicen estas actividades deberán tributar según el régimen de estimación directa. Además, pasarán a estar sujetos al régimen general del IVA por la diferencia real entre lo repercutido y lo soportado, tributando por el rendimiento real de la actividad económica.

Ampliación de umbrales de facturación

Asimismo hay que apuntar que el Gobierno ha ampliado al colectivo de trabajadores autónomos los umbrales de facturación para tributar por módulos. Han elevado a 250.000 euros el límite de facturación anual por el conjunto de actividades, frente a los 150.000 establecidos en la última reforma del sistema tributario, medida que no se pondrá en marcha hasta 2018.

Hasta la fecha, el autónomo podía elegir tributar por módulos siempre y cuando su actividad estuviera incluida en la lista de actividades laborales que se pueden acoger a esta tributación, según la orden publicada anualmente en la que se regula el régimen de estimación objetiva del IRPF.

Tributación por módulos

Hay que recordar que el sistema de tributación por módulos fija el importe a pagar no por los ingresos o gastos que genere la actividad, sino por otras características del negocio, como el número de trabajadores, la potencia eléctrica contratada o los metros cuadrados de su superficie. Eso sí, siempre que los ingresos, facturación o volumen de compras no superen un determinado mínimo.

Tributando por módulos, no es necesario para el autónomo llevar libros de registro de la actividad en lo que se refiere al IRPF, aunque las declaraciones de IVA sí deben realizarse ante Hacienda. Es una forma sencilla de tributar como autónomo, e incluso puede llegar a ser más rentable fiscalmente, teniendo beneficios elevados al pagar una cantidad fija estimada por Hacienda.

Con el régimen de módulos, se simplifica la administración de la actividad a los pequeños empresarios y profesionales. Adaptándose a esta modalidad, se realiza el cálculo de los beneficios derivados de la actividad empresarial mediante una serie de indicadores. Así, al inicio del año ya se sabe con certeza qué rendimiento se va a declarar y qué impuestos abonará a Hacienda cada trimestre.

No obstante, debe saber que tributar por módulos puede no ser la mejor elección para su negocio si acaba de constituirse o está dando sus primeros pasos porque, en el caso de haber pérdidas, deberá seguir pagando la cantidad estimada por Hacienda bajo este sistema.

Como vemos, las novedades tributarias del este año afectan directamente a muchos de los autónomos que se regían por el sistema de módulos, para quienes incrementa la burocracia al aumentar los requisitos fiscales de cumplimiento obligado, y muchos profesionales deberán buscar un mejor asesoramiento fiscal para sus actividades.

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