¿Es obligatorio aceptar la custodia compartida?

¿Puedo rechazar la custodia compartida?

Cada vez es más común, a la hora de un divorcio, que el juez establezca la custodia compartida. No obstante, algunos progenitores no están de acuerdo con esa medida.

Se conoce como custodia compartida al acuerdo por el que los dos progenitores se encargan del cuidado de los hijos a partes iguales. Ésta puede darse o bien cambiando regularmente de domicilio a los niños, o bien permaneciendo éstos en el domicilio familiar, instalándose el padre o la madre alternativamente.

Para algunos, no es la situación idílica. Y es que algunos progenitores prefieren que sea el otro el que se encargue, en su mayoría, del cuidado de los menores. A cambio, ellos tendrán que pasar una pensión regularmente.

La custodia compartida

El sistema de guarda y custodia compartida debe considerarse lo normal. Así lo considera el Tribunal Supremo, que descarta que se trate de una situación excepcional.

Si bien la situación más común es la de padres que solicitan la custodia compartida, no siempre es así. Tanto, que en ocasiones lo que quieren es no tener que vivir en ese régimen.

Un caso común es el del progenitor que dice no tener tiempo para el cuidado de los menores, generalmente por cuestiones laborales. No obstante, hay juzgados que han considerado que se puede buscar ayuda de terceras personas, así como solicitar una mayor flexibilidad laboral.

Así se refleja en la Sentencia del 11 de julio de 2019 del juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Leganés. En ella, se desestimaba la petición del padre, quien pedía que fuese la madre quien tuviese la custodia completa. Alegaba, para ello, incompatibilidad laboral.

La resolución se fundamentó en el interés de la menor argumentando la necesidad de que el padre se involucrara en la custodia. Y es que consideraba que no es un obstáculo para el ejercicio conjunto de la custodia que el progenitor trabaje ni que alegue una incompatibilidad.

De igual manera, ante esta decisión, no se establecieron pensiones de alimentos, contribuyendo ambos progenitores de igual manera y tiempos en la custodia de la hija común.

Incorporación al mercado laboral

Esta sentencia fue la conclusión de un proceso iniciado por la madre. Con la custodia compartida, quería reincorporarse al mercado laboral.

Finalmente, y dado que ambos progenitores tenían una situación económica y familiar similar: ambos vivían con otro hijo menor de anteriores parejas, en domicilios independientes y con ingresos mensuales estables, con poca diferencia entre ambos.

Por todo eso, la sentencia ha estimado que las dificultades del padre para organizarse no son motivo suficiente. Por tanto, y ya que es lo más conveniente para la menor, se repartirán la custodia.

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