Su hijo faltó a clase 3 557 horas

Un menor lleva 10 años faltando a clase constantemente. Ahora, un juez ha condenado a los padres a una multa por permitir que su hijo no asistiese a la escuela.

Los padres tienen la obligación de que su hijo asista a clase, cursando la educación obligatoria. En caso de descuidar esta obligación, podrían verse en la situación que han vivido dos vecinos de O Carballiño (Ourense).

El escrito judicial describe los cursos escolares en los que se produjeron esas faltas de clase. Se inician en el año 2010-2011, donde el joven tuvo 850 faltas de asistencia a clases sin justificar. El siguiente curso 555, en 2012-2013 un total de 736 y sumando más faltas durante los siguientes cursos hasta acumular un total de 3.557 faltas de asistencias.

Los padres han sido condenados a unos 1 500 euros de multa por permitir que su hijo tuviese 3.557 faltas de asistencia al colegio desde el curso 2010/11 hasta diciembre del 2018. Esto supone que el menor, de 15 años, lleva 7 cursos faltando a clase reiteradamente.

Se llegó a hablar de prisión

La condena de multa es el resultado de un acuerdo. Y es que en un primer momento, el Ministerio Fiscal pedía una condena de 6 meses de prisión para cada uno de los progenitores. Lo consideraban, así, un delito de abandono de menores.

Finalmente, la Fiscalía y el abogado de la defensa han llegado a un acuerdo. Cada uno de los progenitores pagará una multa de seis meses, a razón de 4 euros diarios. Eso supone, finalmente, unos 720 euros cada uno.

La magistrada ha considerado que los acusados «incumpliendo los deberes de asistencia y cuidado a los que están obligados respecto de su hijo menor de edad, y con pleno conocimiento, consintieron que no asistiera regularmente a clases».

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