¡Cuidado con reservar en un restaurante y no acudir! ¡Te cobrarán!

El juzgado de primera instancia no considera “abusiva” esta penalización del restaurante, que calculó una cantidad de 170 euros por persona.

La justicia avala el cobro de 510 euros de un restaurante a unos comensales que no cancelaron una reserva

La justicia da la razón al restaurante donostiarra que aplicó un cargo de 510 euros a tres comensales que no cancelaron su reserva, generando el consiguiente perjuicio económico al local.

El juzgado correspondiente no considera “abusiva” esta penalización por parte del establecimiento, que calculó una cantidad de 170 euros por persona a la hora de aplicar el cargo, y que fue denunciado por el cliente.

 

 

Los hechos se remontan al 16 de julio de 2021, en plena temporada alta del turismo en San Sebastián

El lugar, asimismo, se sitúa en el epicentro turístico de la ciudad, junto a la playa de La Concha. Allí se encuentra el Hotel Villa Favorita y el restaurante Amelia, con dos estrellas Michelín.

 

 

Desde días antes

La sentencia dictada por un juzgado de primera instancia de Donostia/San Sebastián recoge que la persona demandante reservó habitación en el Hotel Villa Favorita el 6 de julio, diez días antes de acudir. También reservó mesa para tres personas en el citado restaurante, una cita que sería confirmada el 12 de julio.

El demandante, sin embargo, retrasó un día sus planes y avisó al hotel en el que se iba a hospedar. Por el contrario, no avisó al restaurante Amelia, según recoge la sentencia. La consecuencia fue que la misma noche del 16 de julio, al no acudir a cenar, le cargaron los citados 510 euros.

 

 

Reserva para el día después

Cuando el 17 de julio accedió al hotel junto a sus acompañantes, el demandante no se percató de que le habían cargado la citada cantidad y, de hecho, preguntó por su reserva en el establecimiento de restauración.

Desde el hotel contactaron con el restaurante, con el que tienen relación directa al ubicarse en el mismo edificio, y les informaron de que la reserva era para la noche anterior. El demandante solicitó entonces una reserva para esa misma noche, y le informaron de que no había mesas. Aún no sabía que le habían cargado los 510 euros de la noche anterior.

 

 

Las políticas de cancelación del restaurante estaban muy claras

Cuando se percató de que esa cantidad había sido cargada a su cuenta, el demandante, notario de profesión, consideró que se trataba de un cargo abusivo y se puso en contacto con el establecimiento para pedir cuentas.

Desde este local se le remitió a los términos en los que realizó la reserva online, donde figura la política de cancelación, un factor que ha tenido en cuenta el juzgado donostiarra que ha dado la razón al restaurante.

 

 

Compras «milimétricas»

El juzgado también ha tenido en cuenta los argumentos del restaurante, que indica que se trata de un negocio muy particular, con un número reducido de mesas para unos pocos comensales.

El restaurante, de hecho, ha indicado que el perjuicio generado por el demandante fue “notablemente” superior, ya que el establecimiento realiza compras específicas, “milimétricamente medidas”, como productos procedentes de Japón, que si no se consumen no se congelan y se echan a perder.

El fallo recoge, finalmente, que no puede ser considerada abusiva una cláusula “cuya previa aceptación era ‘conditio sine que non’ para realizar la reserva”.

 

Fuente: lavanguardia.com

Foto: iStock

 

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